viernes, 2 de febrero de 2007

Informe de Iraq

Dos atacantes suicidas con bombas mataron el jueves a 61 personas e hirieron a 150 tras inmolarse en un abarrotado mercado de la ciudad iraquí de Hilla, dijo la policía.
Las explosiones, además del estallido de una bomba y de ataques con morteros en Bagdad que dejaron 11 muertos, destacaron los desafíos del gobierno del primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, quien se ha comprometido a aplicar fuertes medidas para restaurar el orden en la caótica capital.

El primer atacante suicida en Hilla, una ciudad musulmana chiíta ubicada 100 kilómetros al sur de Bagdad, se inmoló cuando la policía intentaba revisarlo en las afueras de un mercado central.
Un segundo atacante suicida impactó el área poco después.

Otro hombre que también llevaba explosivos adosados a su cuerpo se inmoló en un minubús en el distrito religiosamente mixto de Karrada, en Bagdad. El ataque destruyó el vehículo y dejó seis muertos y 12 heridos.

En tanto, un coche bomba que estalló en Rusafi, uno de los principales distritos comerciales de Bagdad, mató a tres personas e hirió a siete.

La policía señáló que 10 bombas con mortero impactaron a Adhamiya, un área mayormente sunita situada al noroeste de Bagdad, dejando dos muertos y nueve heridos.

Miles de soldados estadounidenses están siendo enviados a Bagdad para ayudar a las fuerzas de seguridad iraquíes, en una medida considerada como un intento final por evitar una guerra sectaria entre la mayoría chiíta y la alguna vez dominante minoría sunita.

No hay comentarios: